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El lugar
idóneo, una casa palacio de los siglos XVII y XVIII, la
ciudad mágica, la luz adecuada, la cena perfecta y de
fondo trajes dieciochescos y música barroca... la fiesta
cortesana da comienzo.
El mayordomo de palacio, vestido para la ocasión, y su
ayudante, dan la bienvenida a palacio y anuncia a los
ilustres recién llegados. Guapas doncellas hacen entrega
a todos de máscaras con las que ocultar miradas
indiscretas y sentirse algo más misterioso (u oculto).
Las Señoras ó señoritas recibirán también un abanico
(incluso con diseño exclusivo para la ocasión), y al
mismo tiempo se le entregará el manual de “el lenguaje
secreto de los abanicos”. |
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